Yeison Jiménez: del canto popular nacido en los bares al legado que marcó una generación
- PrensaFMSantader

- 12 ene
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Yeison Jiménez, con su familia, su esposa Sonia Restrepo, y sus hijos: Camila, Thaliana y Santiago. Foto cortesia
La música popular colombiana perdió a una de sus voces más representativas. Yeison Jiménez, nacido en Manzanares, Caldas, construyó una carrera artística que partió de contextos modestos y logró instalarse en el centro de la industria musical nacional, dejando un legado que hoy resuena más allá de sus canciones.
Sus primeros pasos en la música estuvieron marcados por presentaciones en bares y pequeños escenarios, donde interpretaba composiciones propias inspiradas en vivencias personales y relatos cercanos al universo del desamor, la traición, la superación y la resistencia emocional. Ese origen definió el tono de una propuesta que conectó con públicos diversos y consolidó una identidad reconocible dentro del género.
Canciones como “Vete”, “Maldita traga”, “Cómo duele” y “La última farra” comenzaron a posicionarse como referentes de la música popular contemporánea. Más allá de su éxito radial, estas piezas destacaron a Jiménez como autor de sus propias historias, una característica valorada en un género donde la autenticidad narrativa es un elemento central.
Con el paso del tiempo, su impacto se amplió. Temas como “Aventurero”, “Ni tengo ni necesito”, “Por qué la envidia”, “Hasta la madre”, “Bendecida” y “De pura rabia” se ubicaron entre los más reproducidos de su catálogo en plataformas digitales como Spotify, donde el artista alcanzó millones de oyentes mensuales. Su presencia como jurado en el programa “Yo me llamo”, de Caracol Televisión, reforzó su proyección mediática y lo consolidó como referente del género ante audiencias que trascendían el circuito tradicional de la música popular.
En Bogotá, Yeison Jiménez dio el salto a escenarios de gran formato al agotar en tiempo récord la boletería del Movistar Arena. Las posteriores presentaciones en ese escenario confirmaron una carrera en pleno auge. Sus conciertos, concebidos como recorridos por su trayectoria, se convirtieron en ejercicios de memoria colectiva, donde cada canción funcionó como un punto de identificación entre el artista y su público.
Ese crecimiento abrió una nueva etapa: la aspiración de llevar la música popular a escenarios de estadio. El anuncio y la conversación pública en torno a una eventual presentación en El Campín simbolizaron el paso a otra escala dentro del entretenimiento nacional, reservada para artistas con una capacidad de convocatoria consolidada. En ese punto, el éxito de Jiménez dejó de medirse solo en reproducciones o rankings y comenzó a evaluarse en términos de impacto cultural.
La tarde del 10 de enero, la trayectoria de Yeison Jiménez se vio abruptamente interrumpida. El cantante falleció tras un accidente aéreo ocurrido en un sector rural entre los municipios de Paipa y Duitama, en el departamento de Boyacá. El siniestro se registró en inmediaciones del aeródromo Juan José Rondón. De acuerdo con información preliminar de las autoridades aeronáuticas, la aeronave volaba a baja altura, aproximadamente a 50 metros sobre el terreno.
Según el reporte, el impacto inicial contra el suelo habría provocado un rebote y, en el segundo contacto, se produjo la fractura de la cola de la aeronave, seguida de dos explosiones separadas por algunos segundos, atribuidas a residuos de combustible. Las autoridades confirmaron que la avioneta se encontraba en vuelo y que el punto de impacto se ubicó a cerca de una milla de la cabecera de la pista.
En el accidente también perdieron la vida el capitán Hernando Torres y los jóvenes Juan Manuel Rodríguez, Óscar Marín, Jéfferson Osorio y Weisman Mora. Óscar Marín, natural de Victoria (Caldas), se desempeñaba como asistente personal del artista, mientras que Jéfferson Osorio, oriundo de Manzanares, era su representante. La Fiscalía General de la Nación anunció la apertura de una investigación en coordinación con el CTI y la Aeronáutica Civil, bajo tres líneas de análisis: componente operacional, técnico y de mantenimiento, y factores humanos, según informó el Ministerio de Transporte.
En el plano personal, Yeison Jiménez estaba casado con Sonia Restrepo, con quien sostuvo una relación de más de diez años. Sonia, quien lo acompañó desde sus inicios, se mantuvo siempre alejada del foco mediático. Juntos formaron una familia que el artista describía como su mayor orgullo. Era padre de Camila, Thaliana y Santiago, este último nacido en julio de 2024. Aunque Camila no era su hija biológica, Jiménez asumió su rol de padre desde que la conoció siendo niña.
Personas cercanas a su entorno señalaron que, lejos de los escenarios, el cantante dedicaba gran parte de su tiempo a su vida familiar, una faceta que solía resaltar en entrevistas y presentaciones públicas. Para él, el éxito no se medía únicamente en conciertos llenos o cifras digitales, sino en la posibilidad de brindar estabilidad y tranquilidad a los suyos.
La partida de Yeison Jiménez deja un vacío profundo en la música popular colombiana. Su carrera demuestra cómo un género históricamente ligado a circuitos regionales logró ocupar espacios centrales en la industria del entretenimiento nacional, a través de un artista que convirtió sus experiencias personales en un repertorio compartido por millones.
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